El hotel es hermoso, llevaba expectativas muy altas en cuanto a todo, tal vez por eso me quedé esperando un poco más. La atención del personal en general es buena, especialmente por la chica de recepción y algunos otros trabajadores. Pero hay algunos elementos de su equipo que hicieron de mi estancia un momento agridulce. Ya que desde nuestra llegada se notó un favoritismo por otros huéspedes de tez blanca y de mejor vestir que nosotros. Desde el lugar que se nos asignó para comer, hasta que para el desayuno tardaron en llevarnoslos casi una hora después de haberlo pedido, siendo que no habÃa ningún otro comensal en el restaurant, más que mi esposo, mi hija y yo. VeÃamos que pasaban con bandejas y bandejas de desayunos pero a nosotros no se nos atendÃa. Pedimos un café y lo llevaron 20min después y el resto de desayuno casi una hora después. El primer mesero que nos atendió no era para nada amable, le decÃamos gracias y ni nos respondÃa, vaya! ParecÃa que estaba atendiendonos a fuerza. Después llegó otro chico y fue más amable. Tardan mucho en llevar la cuenta, al rededor de unos 15 minutos y sin haber más clientes, imagino que cuando haya más clientes se han de tardar muchÃsimo más. Por lo demás fue bueno, porque el hotel es precioso. Lástima que por unos cuantos trabajadores se quede un mal sabor de boca